Se ha matado Oscar Taveras, con él se llevo la vida de su joven
novia, a gran velocidad, sin la debida protección, cuan film Rápidos y
Furiosos a lo República Dominicana.
Ya van diez peloteros que
mueren en este tipo de accidentes, casi todos a gran velocidad, de forma
irresponsable, sin tener la debida responsabilidad no solo con ellos
mismos sino con sus posibles víctimas.
Hoy lloramos al
deportista, y nuestras mentes no logran percibir que pudo haber
provocado la muerte de cualquiera de nosotros por su manejo
irresponsable, que tantas vidas inocentes han cegado todos los años en
el país.
