Por Norelys Morales Aguilera. En materia de derechos humanos la perfección no existe. Cuba
no es la excepción. Sin embargo, una revisión somera en el historial
cubano al respecto indica una sociedad que cultiva y respeta los mismos,
cuya mayor contribución es haber sentado las bases culturales de una
civilización alternativa, fraterna y socialista.
Manipular la aplicación de los derechos humanos en Cuba es una
aberración, así como resulta incalificable la actuación mediática que,
ante los hechos, aplican el reduccionismo a solo una confrontación
ideológica sobre el tema.