Luego de décadas de conspiración, de preparación de lo que él
califica de Sociedad Civil (una pirrica minoria en CUBA), hoy el
periodista que se ha lucrado de sus lectores escribiendo sobre la
inminente caida del comunismo en CUBA o la inmediata (hace años), muerte
de Fidel Castro, se ve acorralao y decepcionado pues el presidente
Barac Obama ha hecho lo que el mundo entero ha reclamado a Estados
Unidos, el cese del bloqueo y la normalización de relaciones con su
vecino socialista, CUBA.
