
...sobre todo cuando se quiere ser un periodista imparcial.
Corrian
los años inicios del 2000, el ex-presidente Carlos Andres Perez
compraba y disfrutaba propiedades en la República Dominicana y como
otros, tomaron sus dineros bien o mal habidos para invertirlos en esta
tierra hermosa y hospitalaria que es Quisqueya.
Torres,
Turismo, muchas inversiones que luego de ese tiempo no han parado, han
ayudado a que el progreso del país creciera más pero en los medios el
ex-presidente alimentaba el odio con consignas y declaraciones que
produjeron no solo que República Dominicana le pidiera que se fuera hacia
otro país sino que ayudaron al distanciamiento entre ambos paises que
tienen una historia juntos de sangre y amor.
Hoy,
periodistas externos ayudados por el silencio de internos se extreman
contra el actual presidente de Venezuela, sin comentarios, aupando, de
forma doliente permiten la falta de respeto sin comparación desde los
tiempos de Hugo Chavez.
Llegan hasta a permitir que periodistas entrevistados le llamen "habla excrementos" al presidente de ese país hermano.
No
tiene que ver con Venezuela sino que ver con el respeto hacia una
investidura máxima de un país amigo, que pone sus recursos al servicio
del pueblo a quien esa radio dirige su mensaje. Es lo mismo que sea de
derecha o de izquierda, la radio debe respetarse, debe tener ética y por
desgracia, vemos que no solo lo permiten sino que lo fomentan. Tiene
que ver con la gratitud y da vergüenza ajena.